martes, 10 de febrero de 2009

Nuestro amor no es de cristal...


Nuestro amor no es de cristal
a pesar de su transparencia;
no puede hacerse añicos
en los tropiezos;
tampoco arroparse de desalientos
en las desavenencias,
pues sus cimientos
son de amor,
del más puro y auténtico.

A quién contarle
de los desperdigados sueños
que se han plasmado
en esas pláticas eternas,
sin esa ágil mano
que acaricia mis ideas;
sin los labios más frutales
y sublimes del planeta;
sin ese jardín de éxtasis
que tu cuello se asemeja.

No permitas, amor,
que mi vida ande a tientas,
que la mañana sea igual
que la noche, pero sin estrellas;
que el silencio se aprisione
y gima en el bostezo de la muerte;
ya que las tempestades
se aplacan y manejan su suerte,
al sólo ver tus ojos
afirmando que estarás conmigo siempre.

José Luis Zambrano Padauy

1 comentario:

  1. Para que el amor sea real debe ser diáfano y duro como el diamante. Cuando no es real es como una burbuja que se rompe ante el más leve roce. El despertar de los sueños a toparnos con la realidad puede ser duro, pero permite ver que las tormentas pueden ser más beneficiosas de lo que podemos sospechar.

    ResponderEliminar