jueves, 12 de febrero de 2009

Forjados en el tiempo


No hay horas
en el silencio,
con su asfixia de rocas.

Tu mirada
tiene olas, espumas secretas,
y una pasión que sella mi boca.

Laceras,
tiempo rudo e intransigente;
los recuerdos son estampillas borrosas.

Amor,
divisa el doblez de la frase oculta.
Por ti, creo en los caminos de rosas.

Dale la espalda
a los ojos mutilados,
pues con sus trapecios esperan la caída.

Por tanto somos una sangre nueva,
sin gritos asoleados y con sonriente brisa;
sin llantos con transmisión en directo;
pero sí, abrazados con la conciencia tranquila.

José Luis Zambrano Padauy

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